Tridacnas, almejas gigantes

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Las Tridacnas son moluscos bivalvos. Dentro de la familia Cardiidae se pueden encontrar más de 20.000 especies diferentes. Dato sólo superado por los gasterópodos. Están directamente emparentados con los mejillones, las otras o las almejas. Todas ellas comparten la capacidad de filtrar el agua mediante un sistema de sifones, uno de entrada y otro de salida. En medio de este circuito de agua se encuentran las agallas del animal y una superficie mucosa que permite atrapar pequeñas partículas de alimento. Las partículas atrapadas son transportadas hacía el estómago por unas pequeñas células ciliares.

Tridacnas, almejas gigantes

Las Tridacnas no sólo se alimentan del modo comentado sino que obtienen parte de su sustento a través de las algas simbiontes presentes en su manto, las algas zooxanthelas. Gracias a ellas pueden desarrollarse siempre que tenga la luz suficiente en aguas pobres de nutrientes.

Las algas zooxanthelas presentan tonalidades de color distintas lo que repercute en la coloración exterior del manto de cada Tridacna. Las posibilidades de coloración son muy variadas y muchas de ellas presentan iridiscencias por lo que contemplar a estos moluscos es toda una experiencia.

La coloración comentada de las algas simbiontes no debe ser empleada para la clasificación de los distintos individuos. La clasificación correcta debe hacerse teniendo en cuenta la forma y rugosidad de la concha.

Especies de Tridacnas para el acuario

Por lo general existen cuatro especies que podemos encontrar con regularidad en el mercado.

Tridacnas, almejas gigantes

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La Tridacna crocea es la más común. Alcanza tallas de hasta 15 cm y se pueden comprar ejemplares entre los 5 y los 10 cm. Morfológicamente se distingue por presentar entre 6 y 10 ondulaciones con forma de triangulo en ambas valvas. También presenta una serie de hileras de escamas lobuladas de forma paralela. Su manto tiene capacidad para camuflarse con las tonalidades del entorno. Es la especie más pequeña del género.

La Tridacna maxima, similar a la T. crocea, pero de mayor tamaño, hasta los 30 cm. Su número de ondulaciones varía entre las 4 y las 5.

La T. derasa. Su número de ondulaciones o triángulos están entre las 6 y las 7. la apertura vasal de la concha es menos pronunciada que las dos especies anteriores. Es la segunda especie más grande pudiendo alcanzar tallas de hasta 60 cm.

Por último la T. giga. La más grande de todas. En la naturaleza puede alcanzar el metro veinte de longitud y los doscientos cincuenta kilos de peso. Su índice de desarrollo es de 12 cm al año. Ha estado al borde de la extinción porque es muy apreciada para el consumo humano. Su captura en la naturaleza está prohibida. Su reproducción a mitigado la presión de las capturas sobre la especie siendo ya este origen el único que abastece los mercados orientales y el sector de la acuariofilia.

Mantenimiento de Tridacnas en cautividad

Su mantenimiento es muy similar al de los corales. Requieren de corriente que les aporte oxígeno y alimento. Una iluminación intensa y con la calidad adecuada es también fundamental para su óptimo desarrollo.

Tridacnas, almejas gigantes

Tridacnas, almejas gigantes

Uno de las particularidades más curiosas de estas especies son los puntos que portan en el manto. Estos puntos son células fotosensibles y reaccionan a la luz, si algo corta la fuente de luz y crea una sombra la almeja cerrara las valvas como reacción de peligro. Las Tridacnas una vez fijadas al sustrato funcionan como un invertebrado sésil. Su única forma de responder al peligro es cerrarse.

Al fijarnos en la estructura del bivalvo recaemos en su concha. Ésto automáticamente nos ha de llevar a la afirmación de que debemos mantener ciertos niveles de calcio en el agua para que puedan desarrollarse. Entre 400 y 450 ppm. Aditar estroncio habitualmente y oligoelementos también le serán beneficiosos. El estroncio resulta fundamental para mantener el magnesio y tener unos valores de Calcio óptimos. Por todo ello los parámetros físico-químicos a mantener serán los indicados para una instalación reef o de arrecife.

No se sabe a ciencia cierta el uso que le dan estos animales a los compuestos nitrogenados como el amoniaco y el nitrato pero los emplean lo que les hace funcionar como filtros biológicos del acuario, en su medida.

A la hora de colocarlas en nuestro acuario debemos elegir aquellas zonas que no queden en sombra y permitan abrir sus conchas en su máxima expresión para beneficiar los procesos fotosintéticos y la circulación del agua. No conviene colocarlas directamente sobre el sustrato sino pegarlas a una base que impida el acceso por la misma a gusanos o determinados cangrejos que podrían predar sobre ellas. Teniendo los parámetros estables con una buena circulación e iluminación las tridacnas pueden llegar a vivir 20 años.

Reproducción en cautividad

Las Tridacnas poseen ambos sexos. Esto es resultante de ser un animal sésil. Si todos los animales de una misma zona tendrían el mismo sexo no podrían reproducirse. No se sabe exactamente sus costumbres reproductivas pero llegado el momento se produce una expulsión de esperma en conjunto por parte de las Tridacnas que habitan una zona y el resto emite óvulos. En la columna de agua se produce la mezcla que garantiza el intercambio genético.

Tridacnas, almejas gigantes

Tridacnas, almejas gigantes

Una vez fertilizadas las larvas pasan una primera fase plantónica, siendo en torno a la semana cuando se fijan en algún sustrato. Al cabo de 15 días ya son reconocibles como Tridacnas en miniatura. Una vez fijadas en el sustrato pueden moverse lentamente ayudándose de su musculoso pie para mejorar su posición. Una vez localizada la posición más adecuada producen un filamento denominado “viso” desde la zona que une las dos valvas con el que se ancla de forma permanente al sustrato.

Consideraciones a la hora de adquirir nuestras Tridacnas

Debemos poner el foco de atención en el manto. Éste siempre ha de quedar por encima de las valvas y estar bien extendido. Es importante comprobar que se retraen de forma rápida cuando provocamos una sombra entre la iluminación y el animal. Aquellos ejemplares que no cumplan estos requisitos deberán ser rechazados porque lo más seguro es que estén muertos o en fase de morir.

También debemos observar el pie con el que realiza la fijación al sustrato debiendo observar una fijación firme. Es importante que la Tridacna se encuentre anclada a un trozo de piedra que podamos mover. Si está sujeta directamente al sustrato podemos dañar su pie si tratamos de arrancarla. Si estuviera enganchada al sustrato y debemos moverla lo más recomendable es cortar los filamentos del viso con una tijera lo más alejado posible de la concha.

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