Naturaleza de los peces, osmorregulación

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Los animales en todos los casos se componen de una gran parte de agua. En el caso particular de las medusas este porcentaje llega hasta el 99%. Los peces podemos entenderlos por tanto como pequeñas fracciones de agua separadas del medio que los rodea a través de una pequeña membrana compuesta por la piel y las mucosas.

Naturaleza de los peces, Osmorregulación. Tránsito pasivo y activo

La piel es impermeable al agua sin embargo hay determinadas mucosas que son semipermeables como las mucosas intestinales y el epitelio que recubre la zona branquial. Esta semipermiabilidad permite el intercambio de iones y el paso de determinado volumen de agua.

El tránsito de moléculas a través de la membrana se produce de dos formas

Tránsito pasivo

Este proceso no supone ningún consumo de energías por parte del pez. Los iones pasan por simple transmisión del medio del mayor al de menor concentración. Al mismo tiempo y por osmosis el agua realiza el camino inverso pasando del medio con menor concentración de sales al de mayor saturación con el objetivo de compensar la diferencia de presión osmótica entre ambos medios.

El traspaso de iones se ve afectado por la temperatura mientras que el proceso osmótico sólo depende de la diferencia de sales disueltas

Tránsito activo

Para lograr el paso de sustancias entre la membrana el animal debe consumir una parte de sus energías. Este tránsito activo se produce para eliminar el exceso de iones como suponen las acumulaciones importantes de desechos metabólicos o para asimilar sustancias y compuestos necesarios para desarrollar las constantes vitales.

Naturaleza de los peces, Osmorregulación. Tránsito pasivo y activo

Naturaleza de los peces, Osmorregulación. Tránsito pasivo y activo

Para equilibrar estos procesos de transmisión los peces cuentan con diferentes sistemas para mantener el control hídrico. A estos sistemas es lo que se denomina proceso de osmorregulación.

Los procesos de transmisión de flujos están a su vez gestionados por otros sistemas como el control endocrino (hormonas) a través de los corticoides que alteran la capacidad de transmisión de ciertos iones, la excreción del Calcio a través de la Calcitonima que es un ion de relevancia en los niveles de permeabilidad de los membranas o la Prolactina que limita la transmisión del Cloro y es empleado en algunas fases de adaptación de peces marinos y salobres a entornos de agua dulce.

El trasvase de iones a través de epitelio branquial se produce a cambio de otros iones. El Dióxido de carbono que se produce durante la respiración celular se transforma por la presencia del agua en un ión de Bicarbonato que es eliminado en el tránsito por iones de Cloro. El Amoniaco por ejemplo es eliminado en su forma ionizada conmutando por iones de Sodio. Si en el agua no hubiese una gran cantidad de iones de Cloro el Amoniaco no podría ser expulsado del cuerpo del pez y comenzaría a acumularse de forma alarmante envenenando la sangre de éste.

El Sodio se trasvasa a la sangre intercambiando con hidrogeniones, es por esta razón que peces acostumbrados a aguas alcalinas con Ph más elevados mantenidos en aguas más ácidas o Ph menor sufren una acumulación de Socio en la sangre por lo que acaban por sufrir patologías como la ascitis y edemas o acumulación de líquidos en tejidos y cavidades.

Por lo que hemos comentado sobre los iones de Sodio y Cloro y su interacción en la eliminación por trasvase de compuestos metabólicos como el CO2 y el amoniaco es cuando llegamos a la conclusión de por qué se añaden sales sin clorar en instalaciones recién montadas de agua dulce donde las bacterias nitrificantes no están del todo asentadas.

Cuando dos líquidos presentan igual concentración de sales disueltas se dice que son isosmóticos. Cuando uno de ellos tiene mayor concentración se denomina hiperosmótico y al menor hiposmótico. Las sales presentes en los cuerpos de los peces tanto de agua dulce como de agua salada es de cerca de una tercera parte de la presente en el agua marina. Por esta razón los peces de agua dulce son hiperosmóticos y los peces marinos hiposmóticos.

Los peces de agua dulce son hiperosmóticos y los peces marinos hiposmóticos.

Los peces de agua dulce son hiperosmóticos y los peces marinos hiposmóticos.

La osmoregulación de los peces de agua dulce

Todos los peces de agua dulce al ser hiperosmóticos frente al agua que los rodea pierden sales por difusión y ganan agua por osmósis. La pérdida de forma pasiva de los iones de Sodio y Cloro la compensan con la alimentación y el intercambio de estos iones por amonio y bicarbonato. Para equilibrar la constante entrada de agua los peces de agua dulce cuentan con unos riñones muy desarrollados que absorben esta agua desmineralizada excretando grandes cantidades de orina muy pobre en sales.

La osmoregulación de los peces marinos

Atenderemos a la osmoregulación de peces marinos óseos y no a aquellso peces cartilaginosos como rayas y tiburones por quedar fuera de lo que podemos considerar peces ornamentales para acuario.

Al revés de lo comentado para los peces de agua dulce los peces marinos ganan iones de sodio y cloro por difusión. A su vez pierden grandes cantidades de agua por osmosis por lo que se deshidratan de forma permanente. Para compensar la ganancia de iones estas especies de peces de agua saldada presentan en las branquias un entramado celular capaz, con la ayuda de la hormona Cortisol, de eliminar estos excesos. La pérdida de agua la compensan a través del epitelio del esófago y del estómago por transporte activo.

A diferencia de los peces de agua dulce los peces marinos excretan muy pocas cantidades de orina porque tienen pocos glomérulos en los riñones (algunas peces como los caballitos de mar y los Antennarius carecen totalmente de ellos). Por esta razón para reabsorber las sales empelan largos túbulos con los que recuperar agua de la orina. Estas pequeñas excreciones de orina sin embargo presentan una gran concentración de sales.

Situaciones de estrés padecidas por el pez puede generar pérdidas masivas de hormonas provocando una disfunción en los procesos de transvase por difusión y osmosis pudiendo llegar a niveles complicados de compensar.

A diferencia de los peces de agua dulce los peces marinos excretan muy pocas cantidades de orina

A diferencia de los peces de agua dulce los peces marinos excretan muy pocas cantidades de orina

Como siempre la naturaleza nos soprende y nos ofrece esepcies denomiandas Eurihalinas que pueden vivir tanto en agua dulce como en agua salada ya que poseen la capacidad de adaptarse a ambos mecanismos. Cuando los animales pasan del medio salado al dulce las células presentes de excretar los inoes de Sodio y Cloro traspasan su actividad a los riñones. Estas células branquiales degeneran formando en los riñones nuevos glomérulos funcionales.

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