Oodinium, la enfermedad del terciopelo, la bomba “H” del acuario

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El acuario de arrecife, como todo aficionado al acuario marino se plantea en la cabeza, es una mezcla proporcionada de especies de peces multicolores, una interesante colección de invertebrados sésiles y no una menor colección de invertebrados que hagan las veces de equipo de limpieza. Sobre el papel esté planteamiento es el perfecto. Sin embargo en este tipo de instalaciones se plantean problemas de salud relacionados con los peces marinos que no siempre es sencillo de resolver.

Oodinium, enfermedad endémica de gran virulencia para todo acuario

El Oodinium es un mal endémico en todo acuario marino ya sea de paso con el objetivo de vender los animales o en una instalación establecida. Esta enfermedad conocida vulgarmente como la Enfermedad del terciopelo es una infección por parásitos que siempre se encuentra en forma de amenaza latente buscando un hueco en el tejido protector de los peces para hacerse presente y arrasar con toda vida piscícola que se encuentre por delante.

Incluso con una cuarentena adecuada los parásitos latentes pueden prosperar infectando a peces alterados con las defensas bajas. Está patología no es sólo es detectable en acuarios de agua salada sino que es extensible a acuarios de agua dulce. En acuarios de agua marina el protagonista es el Amyloodinium ocellatum y en agua dulce el protagonista es el Oodinium limmeticum.

Oodinium, la enfermedad del terciopelo, la bomba "H" parasitaria del acuario

Oodinium, la enfermedad del terciopelo, la bomba “H” parasitaria del acuario

El Oodinium es un protozoo unicelular dinoflagelado. El desarrollo de la enfermedad ocupa tres fases:

  • Una de ellas sería la fase de enquistamiento en el pez. Es observable porque el pez marino presenta una fina capa a modo de terciopelo de color blanco-grisáceo por el cuerpo. Esta fase suele ser terminal para el animal. Los protozoos infectan en un primer momento las zonas branquiales. 48 horas más tarde trasladan la infección al resto del tejido cutáneo del animal. El parásito se incrusta en la la piel del animal y se alimenta de los fluidos citoplasmáticos.
  • En este momento el parásito está muy extendido por el pez tanto en agallas, piel y órganos internos. Una vez alcanza la madurez el parásito se desprende y alcanza el sustrato donde se reproduce de modo asexual a una extraordinaria velocidad. Una vez eclosiona la nueva generación nada libremente en forma de Dinoesporas a la búsqueda de un nuevo huésped al que colonizar. Este proceso dura entre los 3 y 7 días siguientes a la fase de enquistamiento. Durante esta fase el invasor es prácticamente inmune a cualquier tipo de tratamiento específico.
  • El ciclo completo de este protozoo es de aproximadamente de 12 días aunque esta fase se puede acelerar en función de la temperatura del agua y el problema es que la temperatura del acuario de arrecife media entre los 23 y 25ºC parece ideal para su desarrollo.

Las infecciones por estos protozoos son muy comunes en el acuario doméstico pero no lo son en los lugares de origen. La infeccón está presente pero no resulta letal para los animales. Sin embargo en el acuario doméstico marino el ratio de proporción entre volumen de agua y número de animales lo dispara. Esto es aplicable también al acuario de venta en el comercio y en el mayorista

La llegada de nuevos animales siempre supone una situación de riesgo porque los protozoos en estado latente buscan incansablemente un nuevo pez con las defensas mermadas para colonizar. Auarios tratados con una gran profilaxis y una cuarentena adecuada serán capaces de atajar el problema en aquellos animales que no desarrollen las cepas incipientes

El Oodinium es un protozoo unicelular dinoflagelado que espera latente un nuevo pez en el que desarrollar su ciclo de vida

El Oodinium es un protozoo unicelular dinoflagelado que espera latente un nuevo pez en el que desarrollar su ciclo de vida

Síntomas de la presencia de Oodinium en el acuario

La respiración agitada de los peces es un síntoma significativo de desarrollo de la fase invasiva del parásito. En esta primeara fase de infestación son precisamente las branquias los primeros órganos que son afectados. Por tanto se mueven mucho más rápido para tratar de conseguir la cantidad oxígeno habitual. Esta agitación en la respiración viene acompañada por una inapetencia a la hora de alimentarse.

Los primeros parásitos que se desprenden de las branquias para colonizar la piel de nuestros peces probocan picores molestos que fuerzan a los peces a rascarse contra la decoración del acuario.

Desde la agitación de la respiración hasta los primeros movimientos espasmódico y la acción de rascarse han transcurrido las primeras 48 horas. A partir de aquí podemos distinguir claramente la presencia de quistes abultados en la piel y una leve capa aterciopelada que comienza a recubrir al animal. Diferenciarlo del punto blanco marino o Cryptocaryon irritans se puede realizar a partir de la observación de los quistes o nódulos. El Crytocaryon tiene un tono mucho más blanco con bordes más definidos y un tamaño mucho mayor.

Transcurridos los primeros cuatro días la infección ha alcanzado a otros peces del acuario. Los animales más débiles sufren bajadas de defensas lo que permite la aparición de infecciones oportunistas, mayoritariamente en forma de bacterias y hongos. En esta fase, grave, de infección los ojos aparecen turbios al igual que las aletas. Es la última oportunidad para intentar recuperar al pez. Pasado esta fase la propia infección bacteriana de los ojos profundizará hacia el interior del torrente sanguíneo del pez.

Llegados a este punto, entorno al octavo día de infección, es muy probable que hayamos sufrido una pérdida en masa de peces en el acuario pudiendo alcanzar hasta el 80% de la población.

Síntomas de la presencia de Oodinium en el acuario

Síntomas de la presencia de Oodinium en el acuario

Tratamientos y errores sobre la enfermedad del terciopelo

Uno de los mayores problemas que tenemos al aplicar cualquier tratamiento químico o médico contra la enfermedad del terciopelo es su incompatibilidad con los invertebrados. Esto es extraordinariamente severo en los acuarios marinos y sobre todo en el acuario de arrecife.

Tratamiento por Sulfato de cobre

Es el tratamiento más eficaz, sobre todo en las fases iniciales de la afección. Los peces infectados tratados con sulfato de cobre en acuarios destinados a la medicación tienen muchísimas posibilidades de superar la enfermedad. Sin embargo su presencia no es tolerable para los invertebrados ni siquiera en cantidades mínimas.

Hay peces marinos que tampoco toleran una gran cantidad de cobre disuelta en el agua por lo que se debe controlar la cantidad y hacer cambios de agua según necesidad. La presencia de 0,25 mg/L sería la proporción de cobre a no superar durante el tratamiento. Hay especies marinas como algunos peces Cirujano, especies de Amphipriones, Blénidos y en especial el Centropyge bicolor que lo toleran mal o directamente no lo hacen. Hay que ser escrupuloso con el tratamiento y aplicar según la indicación y controlar la presencia estable del cobre en el acuario, de otro modo provocaríamos cepas resistentes al cobre.

Trantando el Oodinium con Quinina

No es adecuado su empleo ya que es básicamente vitamina C, no afecta a cepas virulentas de Oodinium y afecta directamente a la caída del Ph del agua del acuario Con el uso de la quinina es común que algunas especies de corales sésiles no muestres sus pólipos.

Prevención del Oodinium a través de animales desparasitarios

Algunos invertebrados como la Lysmata Amboinensis y el pez Labroides dimidiatus son verdaderos limpiadores de parásitos cutáneos de los peces. Su presencia en el acuario marino está justificada más allá de la mera presencia ornamental. Sin embargo por si solos no controlarán a los protozoos en sus fases de desarrollo siendo totalmente inútiles contra quistes y en la fase Dinoespora.

Métodos de esterilización. Lámparas germicidas, Ozono

El empleo de lámparas germicidas y equipos de ozono está probado que son letales para todo forma de vida parasitaria que pasa por su radio de acción. Sin embargo su actuación será limitada en la fase de quiste desprendido y en la que los parásitos están enganchados al huésped. No es mala práctica el uso de lámparas germicidas ni equipos de ozono como controles de plagas de protozoos, bacterias y hongos pero debemos tener en cuenta de no usar las germicidas si aplicamos tratamientos químicos y no emplear el Sulfato de cobre con el ozono porque envenenaríamos a todos los animales.

No emplear como tratamiento el formol

No se puede emplear bajo ningún concepto con los corales sésiles. Es tóxico incluso para el humano y provoca quemaduras severas en las zonas branquiales de los peces. No emplear.

Tratamiento de parásitos marinos con baños de agua dulce

Es un tratamiento que ha demostrado ser muy eficaz y que logra eliminar los parásitos sobre todo en fase inicial. El agua debe ser declorada nunca de osmosis por un periodo de entre 3 a 10 minutos en forma de baño diario durante 4 o 5 días.

Empleando el  Peróxido de oxígeno como tratamiento

El agua oxígenada es muy eficaz en la fase del desarrollo de las Dinoespora. Tiene algunas ventajas como aumentar el Redox y contribuir a la eliminación de las plagas de algas pero es muy inestable. Con temperaturas altas provoca quemaduras en la piel de los animales.

El uso de la cuarentena en la aclimatación de peces de acuario

Sobre el papel lo ideal sería mantener durante 40 días al pez recién llegado en un acuario de observación en el que podamos tratar cualquier enfermedad que surja. Sin embargo, además de la complejidad de tener instalaciones dedicadas a este uso el Oodinium se encuentra siempre latente en el acuario de destino. Los peces establecidos con la mucosa y defensas activas no llegan a infectarse pero el animal recién llegado casi con seguridad se contagiará si se dan las particularidades oportunas.

Empleando como complemento alimenticio al ajo

El alimento enriquecido con ajo no sirve para tratar al protozoo invasor en ninguna de las fases de desarrollo. Sin embargo su uso a diario beneficia el sistema inmunológico de los peces y es un tratamiento muy acertado contra los hongos.

Flagyl o metronidazol anti bacterianos

Tratamiento genérico en humanos para problemas bacterianos que no tiene ninguna eficacia contra protozoos.

Reducir la presión osmótica reduciendo la densidad del agua

Es común que en las instalaciones mayoristas e incluso en los comercios se reduzca la densidad hasta los 1.020 o 1.021. Esta técnica es correcta pera rebajar la tensión osmótica de los peces y permitirles guardar más energías, Sin embargo a la larga es letal para los invertebrados si se les mantiene en el mismo acuario.

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